Se entiende que en vacaciones los horarios de tus hijos e hijas pueden ser un poco más flexibles, pero debes cuidar que no se te escape de las manos. Con acciones simples, puedes contribuir a mantener una rutina saludable de sueño incluso durante las vacaciones mientras refuerzas otros aspectos positivos que aportan a su crecimiento integral. Te dejamos unos tips para que sea más fácil establecer rutinas saludables de sueño.
Establece expectativas claras: La comunicación es clave para triunfar en establecer rutinas. Debes conversar con tu pequeño/a antes de que comiencen las vacaciones y dialogar sobre las nuevas reglas y horarios de sueño que estimes conveniente para su edad. Explícale que es un trato en el que le ofreces un beneficio que puede mantener todo el verano o perder sitraspasa los límites acordados. Esto no sólo le dará un sentido de responsabilidad, si no de empoderamiento sobre las decisiones que tomaron en conjunto.
Ordenar o replantear las siestas: Si tu hijo acostumbra a dormir siestas también debes pensarlas. Quizás sea necesario ajustarlas a un tiempo menor, considerando el nivel de energía que gasta en vacaciones en comparación al colegio. Esto puede ayudar a evitar la somnolencia excesiva durante el día y mejorar la calidad del sueño nocturno.
“Bajar las revoluciones” antes de dormir: Para evitar las distracciones muy estimulantes antes de la hora de dormir, es recomendable que los acompañes durante las últimas horas de su día en una actividad relajante como colorear, leer cuentos, hacer ejercicios de meditación o conversar en la cama. Acortar las horas frente a las pantallas siempre será una buena idea, pero aún mejor es reemplazar esas horas por tiempo de calidad, en el que puedan fomentar la imaginación y reforzar lazos. Nada es más relajante que la contención de un padre.
